HISTORIA DE LA COOPERATIVA MELISANTO
Nueva etapa de la Cooperativa
En el año 1982 el primer Consejo Rector, por considerar que habían cumplido su objetivo principal, el cual había sido el constituir la cooperativa, organizarla y construir el almacén, presenta su dimisión en Asamblea general y se elige otra directiva con nuevas iniciativas e ímpetu de trabajo.
Este nuevo Consejo Rector amplia la gama de productos existentes en el almacén para la venta a socios, creándose una sección de venta de productos para el consumo familiar y abarcando la gama de ferretería, comenzándose a hablar de la instalación de una posible fábrica de piensos compuestos. Para ello, a finales de 1982 se piden presupuestos a distintas firmas comerciales dedicadas a la construcción de este tipo de instalaciones y en asamblea general celebrada el 21 de febrero de 1983 se decide hacerle frente a dicho proyecto.
Se realiza una campaña de captación de nuevos agricultores haciendo reuniones a nivel parroquial con la colaboración de los agentes de Extensión Agraria y lográndose alcanzar la cifra de 455 socios, cantidad muy respetable ya que en esos momentos representaba más de la quinta parte de las explotaciones de la comarca y en ella estaban englobadas una buena parte de las que contaban con más de 6-7 vacas (punteras y viables en aquellos momentos), y unos veinte porcinocultores de la zona con granjas de cerdos en ciclo cerrado y cebaderos.
El principal problema para llevar a cabo la obra de instalación de la Fábrica de piensos era la financiación ya que la Sociedad Cooperativa no contaba con medios propios para hacerle frente a la inversión. En asamblea general celebrada el 28 de marzo de 1983 se acuerda solicitar al Banco de Crédito Agrícola un préstamo por importe de veinte millones de pesetas (120.202 ) mediante la garantía solidaria de todos los socios. Esto dio lugar a tener que dar de baja, a petición propia, o por expulsión, a veinte socios que no estaban de acuerdo en avalar con sus bienes personales, y de forma solidaria, la financiación de una parte de la fábrica de piensos, tal y como exigió la entidad bancaria, quedando en 435 el número de socios.